ChocoGuerrillaHistoriasParamilitares
Los pescaditos de colores
1 DE NOVIEMBRE DE 2016Daniel Velásquez
Este es un pedacito de una conversación que tuve con una niña de 8 años hace unos meses mientras hacía voluntariado en la ciudad
La boca del Cajambre es un lugarcito abandonado por todos, lo cual no es malo, hasta se podría considerar como una bendición de no ser que sería algo sádico y cruel pensar así de una región a quien le azoto de manera tan dura la suerte del mundo.
-En el Raizal yo no usaba zapatos, ni mi mamita, ni mi papito, ni tampoco mis primos, es más a los unicos que les vi zapatos fue a esos hombres que cargaban esas pistolitas chiquitas y las escopetas y los fusiles de los hombres que parecián policías pero no cargaban bolillo.
A mi papá le tocaba trabajar en el aserrío de Don Quique, el mantenía con un tapabocas, pero eso como que no lo protegía puesto que en las noches no dormía nada por pasarsela tosiendo o por lo menos eso escuchaba que decía mi mamá cuando hablaba con mis tías.
Algunas veces Don Quique dejaba que mi papá hiciera encomiendas y lo dejaba manejar el Yip con la carga para el puerto, y a tambien usar la lancha que se llamaba "El latigon" para llevar de un lado al otro del Cajambre las remesas. A mi me gustaba mucho cuando mi papá trabajaba manejando ya fuera la lancha o el camión, porque se le veía contento y con la cara rojita, además que nos llevaba a pescar a mi y mis dos hermanitos , bueno pero eso dejo de pasar, porque empezaron a aparecer muertos en el río, yo nunca vi uno pero eso era lo que uno escuchaba decir a las señoras en la calle. Mi papá decidio dejar de llevarnos a pescar el no quería que los niños vieramos eso.
Que aparecieran muertos en el río a mi no me parecía malo porque luego mi papá nos llevaba en vez de pescar a bañarnos los pies en un cañito en medio de una lomita, el agua era clarita y podíamos ver pescaditos diminutos de colores, que si uno metía el pie sacaban sus jeticas para morderlo a uno.
La otra vez iba yo en la lancha y unos señores le dijeron a mi papá que los ayudara a cruzar el río, los hombres cargaban escopetas a sus espaldas y vestían igualito que los policías pero sin el bolillo, mi papá les ayudo no porque el fuera muy buena gente (que lo era), sino porque el decía que a los hombres armados no es de uno ir haciendoles favores sino de que toca obedecerles. Resulto que esos señores que mi papá ayudo a cruzar eran guerrilleros y Don Quique no dejo que mi papá volviera a manejar "El latigon" porque los paramilitares andaban muy bravos por haber ayudado a esos guerrillos.
Hace una semana que no veo ni a mi papá ni a mi mamá y hace 3 días que estoy en este refugio, el día antes que me trajeran lo único que escuche decir es que habían aparecido otros 4 cuerpos en el río flotando, muy raro ya llevabamos casí un mes sin que eso pasara.