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La tragedia de buscar colegio
5 DE FEBRERO DE 2017Daniel Velásquez
Tengo dos compañeras de trabajo con niños próximos a cumplir la edad para entrar a estudiar su primer año en el colegio, si algo he aprendido de la experiencia que han tenido que padecer Caro y Lina es que buscarle colegio a un niño (sobre todo en esta ciudad de la eterna primavera) es un calvario que no se lo deseo a nadie.
De la larga lista de colegios que han visto y artículos que han leído, esos que todos conocemos con títulos llamativos "Los 10 mejores colegios de Medellín", "Los que mejor quedaron en el ICFES", "Colegios de donde salieron los actuales empresarios y dirigentes del país" y más de ese estilo, y la elección no es fácil, son muchas las conclusiones que han sacado y lo que se ha dicho entre otras están, que el San Ignacio es el sueño de ellas (cada una tiene un niño y el colegio es masculino) pero el proceso de admisión es imposible ya hasta piden que un familiar haya estudiado allá para ingresarlo, del Corazonista salen amanerados, del Diego Echavarría Misas artistas, el Alcázares es del Opus, los del Columbus viven en una burbuja en otro mundo y el cover está carísimo, del San José de las Vegas salen clasistas y elitistas, el Inem aunque sea público salen súper tesos académicamente (cuento aparte es la disciplina), el Fontan es una alcahuetería hippie , del de la UPB todos quieren salir siendo doctores (y de la universidad de allá), el Calasanz es súper religioso pero todos terminan siendo ateos, del Alemán salen pseudo-intelectuales, de la Enseñanza salen las mejores niñas que puedan existir y así hay alguna descripción para cada uno.
Desde un año antes (incluso dos en algunos casos) es necesario iniciar el proceso de ese viacrucis (ni Cristo padeció tanto), llevar n mil papeles, sufrir con el examen de admisión para un niño que hasta hace poco (o aún) se sacaba los mocos, un estudio a los padres para ver si son dignos de pertenecer a tan ilustres instituciones educativas, y siempre con el derecho a reservarse porque no admiten a alguien, recuerdo muy bien que mi hermana para estudiar en el Colegio La inmaculada de Belén le pidieron a mi mamá llevar el certificado de matrimonio, porque allá solo recibían familias, ¿Acaso ya es requisito estar casado para qué una familia sea considerada como tal?, en otros he escuchado que alguno de los papás o el acudiente delegado tiene que tener el título profesional y así hay muchas más cosas preocupantes en todo ese martirio que es intentar que los hijos estudien en un lugar con las mejores proyecciones a futuro.