Historias
La carta que no llego
20 DE JUNIO DE 2017Daniel Velásquez
- Martin, Martin creo que te olvidaste de mí.
Julio gritaba a través de su celda
- No, no me olvide de ti, simplemente no te llego correo.
- ¿Como dices?, es imposible, cada semana los últimos 2 años me llega una carta con un bonito mensaje, normalmente con dibujitos bonitos de animales. A veces son de Garfield.
- Pues pregúntale a quien los envía que sucedió, yo solo entrego el correo que llega.
- Ese es el problema, no se quien los manda simplemente llegan, dirigidas a mí, y terminan con un "No desfallezcas Julito, hay alguien que no se olvida de ti".
Martin se aleja por el pasillo, mientras sigue entregando las cartas a los convictos, parece que la esposa de Román sufrió un aborto espontaneo.
Julio se deprime, pero piensa que debe ser un error, espera una semana.
- Martin, Martin, te olvidaste otra vez de mí.
- No Julio, simplemente no te llego correo.
Y así fue por 2 meses.
A los 2 meses y una semana llego correo para Julio.
- No entiendo esto es simplemente una carta con las letras "KJHQRT" y nada más.
Luego las cartas volvieron a dejar de llegar, 2 meses más tarde, Julio se suicidó.
No hay cosa que amen más los convictos que el correo, les da esa sensación de compañía con el mundo exterior, y a diferencia de una visita, la carta la pueden leer una y otra vez. Que sea anónima solo añade esa sensación que alguien sigue creyendo en ellos un ente que no sabe de sus falencias o si las saben no les importa.
No saben cómo es de fácil contratar a una empresa de tarjetas para que mande semanalmente una tarjeta genérica que vaya firmada con las palabras "No desfallezcas Julito".
Viajar a la cárcel y entregar un papel que dice "KJHQRT" es mucho más simple aún.