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Heroes

31 DE OCTUBRE DE 2016Daniel Velásquez
Sentada en el alfeizar de una ventana de su casa  me esperaba ella, tenía a su lado una bandeja de plata con bizcochos  y dos tazas de te, preparados como los dicta Orwell en su famoso ensayo "A nice cup of tea", no nos saludamos ella simple mostro sus dientes como perlas y yo esbose un intento de  sonrisa, pero no la sonrisa asustadiza que hago y parece forzada, no esta era una sonrisa genuina. Agarro uno de los bizcochos empiezo a divagar a preguntar, ¿Que tal?, ¿Como estas?, ella responde que deje de ser tonto que esas preguntas no son necesarias a estas alturas. Le pregunto sobre su padre si ya supero el asunto, responde a secas que sí. Continuamos en nuestra conversación hablamos de Chejov y hablamos de  Bowie, de Hector Abad y Hector Lavoe, la importancia de la Fania en la historia de la salsa, de como Stephen King lo lloraremos cuando no este más con nosotros y su inmensa capacidad para escribir y escribir, hablamos de nuestra incapacidad para escribir aunque fuera medio parrafo. Púsimos música de fondo desde Caifanes pasando por Joy Division llegamos a los Rolling Stones porque siempre terminamos escuchando a los Rolling Stones de alguna u otra manera, discutimos sobre Dylan y su grandeza, sobre lo raro que es que al final si haya aceptado el Nobel, declaramos a Seinfeld como la mejor Sitcom y nos reímos en lo bajito de los que piesan que Friends es lo mejor que le paso a la TV. Nunca pudimos concluir sobre el asunto de las series ella nunca vio The Wire (yo tampoco la termine de ver pero con 2 temporadas me basto para considerarla de culto), ella defendía a capa y espada a Lost cosa la cual nunca entendí. Me pidio que la llevara a caminar para descubrir si era verdad que lo importante era caminar, sin que nos importe demasiado a donde llegamos, no acepte pero tampoco proteste, caminamos y caminamos y al fin no tuvimos hacia donde más ir. De vuelta a casa recorde que haciá tantos años que no alzaba la cara, que me olvide del cielo. Y allí sin que yo me esperara otra cosa  estaba en su noche estrellada.