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El hombre que sabía demasiado en el país que no sabía nada

19 DE NOVIEMBRE DE 2018Daniel Velásquez

El hombre que sabía demasiado así titula la portada de hoy de la revista Semana, pensaría uno que sería algo con alusión al premio que se ganó hace poco el neurocientífico colombiano Rodolfo Llinás, pero no en realidad habla de otro colombiano otro que también sabía demasiado pero en vez de ser premiado fue víctima de calumnias y una persecución en su contra Jorge Enrique Pizano murió hace poco más de una semana (el dictamen forense inicial atribuyó su muerte a un ataque cardíaco, pero hay razones para dudarlo), a los dos días su hijo Alejandro también falleció después de beber una botella de agua envenenada ya empezada que se encontraba en el escritorio de la oficina de su padre.

Jorge Pizano era el testigo clave para el escándalo de corrupción en el que está involucrado la infame empresa Brasileña Odebrecht, el fiscal general de la nación, el grupo Aval, el hombre más rico del país Luis Carlos Sarmiento y otro sinfín de personas y grupos poderosos, Pizano decidió contactar al senador Gustavo Petro, a la periodista María Jimena Duzan y al noticiero del Canal Uno para entregarle toda la información que tenia sobre el caso, porque desconfiaba del fiscal Néstor Humberto Martínez.

En los pantallazos que muestran de las conversaciones con los diferentes periodistas con quien mantuvo contacto se notaba el nerviosismo de Pizano preocupado por su bienestar y el de su familia, valiente él que decidió salir a contar la verdad todo por evitar que mancharan su nombre.

Casi 3 años antes de que el país entrara en sobresalto por las revelaciones del escandalo de la multinacional brasileña Odebrecht Pizano dio la primera alarma de lo que estaba sucediendo Pizano detecto unas irregularidades en unos requisitos de impuestos, Pizano informo de esto al presidente de Corficolombiana  y fue ignorado, la prueba de que no tomaron en cuenta sus hallazgos la dijo nada mas ni nada menos el fiscal Néstor Humberto Martínez que en uno de los audios que entrego Pizano declaro que esos informes de Pizano fueron recibidos como los de un loquito que buscaba un aumento de salario, vea pues alguien intentando hacer su trabajo informando irregularidades es tratado de loquito pues parece apropiada la designación en este país.

Me parece terrible y espantosa la decisión de usar ese titular “El hombre que sabía demasiado” porqué entiendo la lógica detrás de este, la de intentar mostrar de manera cruda la realidad del país, que si uno tiene demasiada información sobre los poderosos el conocimiento no termina siendo poder, sino mas bien termina siendo una condena de muerte, va de la misma mano con ese mismo lenguaje canalla de los que crearon el infame término “un buen muerto”.

Siempre he sido ignorante de ciertos tufillos clasistas que permanecen en el colectivo nacional, por ejemplo, en Medellín y el área metropolitana existen variedad de lomas que tiene como designación para nombrarlas apellidos típicos, un ejemplo es la loma de los Gonzales, un compañero del trabajo me dijo que aun existen personas que cuando uno se presenta con nombres y apellidos inmediatamente preguntan “¿Ahhh Fulanito Gonzales?” usted es de los Gonzales de XY lugar intentando identificar si hace parte de alguna de las familias (o debería decir castas más bien) adineradas de la cuidad.

Repito, hasta hace poco era ignorante de esa detestable costumbre, para mi la única familia famosa en este país era los Buendía y además de ficticia estos no eran famosos por ser millonarios o gente de bien (como se le designa aquí a la gente con plata y de “buena familia”), los Buendía fueron famosos por ser una familia con mas tragedias en la historia de su descendencia o bueno eso pensaba yo hasta conocer la historia de los Pizano.

Adenda Hablando de apellidos y la fama de estos ¿Que tal la perla que nos dejó esta semana el fiscal? Intentando demostrar su transparencia y honestidad mostro su teléfono para evidenciar que él no podía tener conversaciones personales en su condición de fiscal así que decidió mostrar su chat de WhatsApp pero en uno de esos momentos mágicos que solo se ven aquí en su celular apareció una llamada entrante, el nombre del contacto tenia un apellido famoso pero no por ser de una de las familias con lomas acá en Medellín, no era ni un Gonzales ni un Bernal, el apellido en cuestión era Yamhure un apellido mas inconfundible que mi segundo nombre si Yamhure como el redactor de los textos de los paramilitares.