Informativo
De paseo por el Darien
10 DE SEPTIEMBRE DE 2017Daniel Velásquez
De las cosas que más me sorprenden sobre la humanidad, fue nuestra capacidad para en tiempo record construir vías pavimentadas alrededor de todo el mundo, hace un par de siglos no había nada, y ya todo el mundo está cubierto de asfalto, tanto así que algunos con aires de Julio Verne planean como sería un recorrido por todo el mundo montados en su moto o carro.
En esa imaginaria expedición, se concluyen dos cosas, primero se revalida lo que dije anteriormente se ha avanzado mucho y de manera increíble en la construcción de vías en el poco tiempo que estas empezaron a construirse en el mundo, y lo segundo que hay varios obstáculos que no permiten del todo ese viaje, siendo los dos principales comunicar a Rusia con Alaska, cosa que se solucionaría construyendo un puente que las una ya que la distancia no es tan grande entre los dos. El otro problema es más al Sur, concretamente entre Panamá y Colombia, ese pedazo de tierra, esa frontera que nos une, no tiene un sistema de vías construido por la peligrosa fauna que hay y pues el problema más grande los paramilitares y jefes de carteles de droga que se encuentran en la zona que hacen peligroso cualquier plan de construcción.
El estrecho del Darién es el nombre de esa región, y aunque no tenga una carretera construida, hay una historia acerca de cómo se cruzó esa zona hace más de medio siglo en una aventura patrocinada por varias empresas del Reino Unido y los Estados Unidos, Duckhams suministro el aceite, Tirfor y Mayflower los cabrestantes de mano, Marks y Spencer la ropa y la empresa de alimentos Heinz casi 3 toneladas para la expedición que inicio desde Anchorage en Alaska y termino en Tierra del Fuego en Argentina, el vehículo elegido para tal travesía un par de camionetas Range Rover, entre los periplos que tuvieron que sortear por el Darien fue cruzar en balsas las camionetas, porque habían ríos profundos sin puente alguno, la velocidad promedio por el estrecho del Darien fue de 200 metros por hora, si leyeron bien ¡metros!.
Los aventureros de esta expedición cargaban con escaleras que servían como valiosos puentes para cruzar alguna zona pantanosa, estas pesaban solo 50 kg cada una, pero soportaban todo el peso de las camionetas. Cuatro meses y 20 días les tomo pasar ese pedazo que une a Panamá con Colombia desde Chepo hasta Quibdó. Su aventura continúo yendo hacia Bogotá para hacerle un merecido mantenimiento a los dos vehículos y de allí en un trayecto mucho menos complicado continuaron por los Andes hasta llegar en Junio (pleno invierno en Argentina) hasta Tierra del fuego.