El escepticismo siempre ha sido una de mis cualidades latentes (bueno no siempre, pero desde que leí "El mundo y sus demonios" unas vacaciones en octavo grado lo ha sido). Así que dudo de cualquier cosa, y automáticamente descarto aquello que me parezca ilógico.
Según una de las tres leyes de Arthur C Clarke "cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia", algunos dicen que la magia y demás creencias son simples teorías que damos a cosas que aún no podemos explicar con la ciencia y demás herramientas.
Alguna vez en medio del año pasado, me encontraba de paseo en una finca, y decidi dar una vuelta al pueblo (no quedaba a más de 10 minutos a pie de donde yo estaba), a dos cuadras del parque principal había una serie de casas, pero una un poco desvencijada tenía la puerta abierta con un letrero afuera promocionando a "La gran Lulú".
Entro, doy unas pasos en medio de esas tinieblas, no se quien pueda ser "La gran Lulú" me imagino que algún tipo de adivinadora, pero tambien puede ser una stripper de grandes curvas o algo así, llego al final del pasillo y resulta ser lo primero.
Me siento en la silla frente a ella sin que ella me lo pida, ni me lo impida, sin yo decir nada saca una baraja y de ella empieza a repartir unas cartas sobre la mesa que nos separa.
"Una gran batalla hace 3 años", "Una traición hace año y medio", "¿Un nuevo comienzo hace una semana?, felicitaciones joven" y "Un incendio a los 5 años".
Eran demasiado precisas esas predicciones (sobretodo la última) pero aún así seguían siendo tiros en la oscuridad de esta "adivinadora" la cual no tenía nada de credibilidad para mi.
Hasta que empezó a hablar de mi presénte lo hizo de una manera aún más detallada y profunda que se me helo la sangre, al terminar parecía que había logrado su cometido, ya no dudaba de sus capacidades, para rematarme, llega y dice:
- "¿Ahora quieres que te lea tu futuro o no?"-
- "No", digo de manera rotunda, a la vez que retrocedo sus cartas al lado de ella - "A veces es mejor dejar ciertas cosas a la incertidumbre"-.
Me mira estupefacta, parece ser que es la primera vez que alguien le rechaza una propuesta así (tiempo después me di cuenta de que nunca había ofertado sus habilidades de predicción del futuro a nadie solo se dedicaba a aterrorizar acertando el presente y pasado pero a mi me quería rematar por completo, y al ser yo el primero que iba a recibir tal regalo y rechazarlo la hizo quedar atónita).
Me paro del asiento y me dispongo a buscar la salida, pero antes de poder caminar por el pasillo, me pregunta de manera muy interesada mientras sale de su estado de shock.
- "¿Si pudieras devolverte a alguna fecha en especifico a cual sería?"-
- "15 de Agosto del 2012 en la tarde- respondí".
- "Podría saberse porque"-
- "¿No es usted adivina?"-
- "No, yo solo me dedico a leer el pasado y el presente, y el futuro nada de adivinación en mi oficio, así que le reitero, ¿Porque ese día en especifico?"
- "Tengo mis razones".- le respondo mientras salgo otra vez al sol centelleante del atardecer de los agostos.